Archivo de la categoría: Mensaje Día Internacional Danza

Mensaje del Día Internacional de la Danza 2016

Lemi Ponifasio. © Jason Dorday/ Western Leader

Lemi Ponifasio. © Jason Dorday/ Western Leader

El coreógrafo samoano Lemi Ponifasio ha sido el encargado de escribir el manifiesto de este año

Traducción: Arantxa Azurmendi

Lemi Ponifasio, coreógrafo, director y fundador de la compañía MAU, ha sido el encargado de escribir el Mensaje del Día Internacional de la Danza 2016, que reza así:

 

 

 

KARAKIA

(Oración)

Toca el cosmos
la fuente de la divinidad,
iluminando
el rostro de los ancestros
para que podamos ver a nuestros niños.

Entretejida por encima, al lado, debajo,
armoniza todo lo que hay dentro de
nuestra carne y de nuestros huesos
y de la memoria.

La Tierra gira,
los humanos emigran en masa,
las tortugas se reúnen en silenciosa alerta,
el corazón está herido.

Haz de la danza
un movimiento de amor,
un movimiento de justicia,
la luz de la verdad”.

Mensaje DID 2016_traducción Arantxa Azurmendi

IDD Message Lemi Ponifasio (English)

IDD Lemi_Ponifasio (Samoan)

Biography Ponifasio English

Carte Annonce IDD2016 (final)

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Mensaje del Día Internacional de la Danza 2015

Retrato de Israel Galvan. © Luis Castilla

Retrato de Israel Galvan. © Luis Castilla

El coreógrafo y bailaor español Israel Galván ha sido el encargado de escribir el manifiesto de este año

Israel Galván de los Reyes (Sevilla, 1973), coreógrafo y bailaor flamenco de dilatada carrera profesional, además de Premio Nacional de Danza 2005, ha sido el encargado de escribir el Mensaje del Día Internacional de la Danza 2015, que reza así:

“Carmen Amaya, Valeska Gert, Suzushi Hanayagi, Michael Jackson…danza inclasificable. Yo no podría descifrar sus estilos de baile… los veo como turbinas generadoras de energía y esto me hace pensar en la importancia de la coreografía sobre esa misma energía del que baila. Seguramente lo importante no es la coreografía, sino precisamente esa energía, el torbellino que provoca.
Imagino una bobina tesla atrayéndolos a todos y emitiendo un rayo sanador y provocando una metamorfosis en los cuerpos: Pina Bausch como mantis religiosa, Raimund Hoghe convertido en escarabajo pelotero, Vicente Escudero en insecto palo y hasta Bruce Lee en escolopendra.

Bailé mi primer dúo con mi madre, embarazada de 7 meses. Puede parecer una exageración. Aunque casi siempre bailo solo, imagino que me acompañan fantasmas que hacen que abandone mi papel de “bailaor de soledades”. No querría decir Didi-Huberman: de soleares.

De pequeño, no me gustaba el baile, pero era algo que salía de mí de una forma natural y fácil. Casi instintiva. Con el tiempo me di cuenta que el baile curaba, me hacía efecto, casi medicinal, me ayudó a no ser tan introvertido y a abrirme a otras personas. He visto la imagen de un niño enfermo de ébola curándose a través de la danza. Sé que es una superstición, pero, ¿sería eso posible?

Después, el baile, acaba convirtiéndose en una obsesión que consume mis horas y que hace que baile hasta cuando me quedo quieto, inmóvil, apartándome así de la realidad de las cosas. No sé si esto es bueno, malo o necesario pero… así es. Mi hija Milena, cuando estoy quieto en el sofá, pensando en mis cosas, con mi propio runrún, me dice: papi, no bailes.

Y es que veo a la gente moviéndose al andar por la calle, al pedir un taxi, al moverse con sus diferentes formas, estilos y deformidades.¡Todos están bailando! ¡No lo saben pero todos están bailando! Me gustaría gritarles: ¡hay gente que todavía no lo sabe!, ¡todos estamos bailando! , ¡los que no bailan no tienen suerte, están muertos, ni sienten ni padecen!

Me gusta la palabra fusión. No como palabra de marketing, confusión para vender un determinado estilo, una marca. Mejor fisión, una mezcla atómica: una coctelera con los pies clavados en el suelo de Juan Belmonte, los brazos aéreos de Isadora Duncan y el medio cimbreo de barriga de Jeff Cohen en Los Goonies.Y con todos estos ingredientes hacer una bebida agradable e intensa, que esté rica o amarga o se te suba a la cabeza. Nuestra tradición también es esa mezcla, venimos de un cóctel y los ortodoxos quieren esconder su fórmula secreta. Pero no, razas y religiones y credos políticos, ¡todo se mezcla! , ¡todos pueden bailar juntos!. Quizás no agarrados, pero sí unos al lado de los otros.

Hay un antiguo proverbio chino que dice así: el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo. Cuando una mosca levanta el vuelo en Japón, un tifón sacude las aguas del Caribe. Pedro G Romero , después de un aplastante baile por sevillanas, dice: el mismo día que cayó la bomba en Hiroshima, Nijinsky repitió su gran salto en un bosque de Austria. Y yo sigo imaginando: un latigazo de Savion Glover hace girar a Mikhail Baryshnikov. En ese momento, Kazuo Ono se queda quieto y provoca una cierta electricidad en María Muñoz que piensa en Vonrad Veidt y obliga a que Akram Khan provoque un terremoto en su camerino: se mueven sus cascabeles y el suelo se tiñe con las gotas cansadas de su sudor.

Me gustaría poder dedicar este Día Internacional de la Danza y estas palabras a una persona cualquiera que en el mundo esté bailando en este justo momento. Pero, permitidme una broma y un deseo: bailarinas, músicos, productores, críticos, programadores, demos un fin de fiesta, bailemos todos, como lo hacía Béjart, bailemos a lo grande, bailemos el Bolero de Ravel, bailémoslo juntos”.

Mensaje DID 2015_Israel Galván

IsraelGalvan_biografia_EN

IsraelGalvan_biografia_FR

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Mensaje del Día Internacional de la Danza 2014

Mourad Merzouki © Foto: Michel Cavalca.

Mourad Merzouki © Foto: Michel Cavalca.

El coreógrafo francés Mourad Merzouki ha sido el encargado de escribir el manifiesto del este año

Traducción: Arantxa Azurmendi

Mourad Merzouki (Lyon, 1973), coreógrafo, bailarín y director de la Compañía Käfig y también director del Centre Chorégraphique National de Créteil et du Val de Marne, ha sido el responsable de la escritura del mensaje oficial del Día Internacional de la Danza 2014, que reza así:

“Todo artista se enorgullece de su arte.

Todo artista defenderá siempre la expresión artística cuyo descubrimiento le ha cambiado la vida; aquello que ha buscado y perdido, y que desea ardientemente compartir: sea el eco de una voz, una palabra recién descubierta, la interpretación de un texto para la humanidad; la música, sin la que el universo dejaría de hablarnos; o el movimiento, que abre la puerta a la gloria.

En mi caso, como bailarín, siento por la danza no sólo el orgullo del bailarín y del coreógrafo, sino también una profunda gratitud. La danza fue el golpe de suerte de mi vida. Se ha convertido en mi ética, a través de la disciplina, y me ha proporcionado los medios para descubrir el mundo a diario.

Siendo lo más íntimo que hay en mí, me da fuerza cada día por medio de la energía y la generosidad que sólo la danza puede dar. Su poesía me reconforta.

¿Podría decir que yo no existiría sin la danza? ¿Sin las posibilidades de expresión que me ha dado? ¿Sin la seguridad que he encontrado en ella para superar mis miedos, para evitar callejones sin salida?

Gracias a la danza, inmerso en la belleza y la complejidad del mundo, me he convertido en ciudadano. Un ciudadano peculiar que reinventa los códigos sociales en cada uno de sus encuentros, permaneciendo fiel a los valores de la cultura del hip-hop, que transforma la energía negativa en una fuerza positiva.

La danza es una fuente diaria de orgullo. Pero de un orgullo que, en la actualidad, vivo con una profunda inquietud. Observo a mi alrededor la pérdida de rumbo y la incapacidad de los jóvenes de la clase trabajadora, que crecen en tensión y frustración, para imaginarse su futuro. Yo soy uno de ellos; lo somos todos. Puede que, comparado con otros, sienta con más fuerza el impulso de, sirviendo como ejemplo, ayudarles a alimentar su deseo de vivir.

Porque, ¿no se enriquece la sociedad con la riqueza de cada uno de nosotros?

La cultura une más que ningún otro discurso. También el valor y asumir riesgos, a pesar de los obstáculos y el odio con los que, sin duda, te encontrarás; la belleza del mundo siempre estará a tu lado. Como lo ha estado la danza para mí. Con su singular fuerza para eliminar las diferencias sociales y raciales, quedando sólo el movimiento de los cuerpos en su esencia; los seres humanos convertidos, de nuevo, en pura expresión, excepcional y compartida.

Querría terminar con una cita de René Char, cuyas palabras me recuerdan a diario que no debemos permitir que nadie nos asigne papeles fijados de antemano.

‘Explora los límites de tu suerte, agárrate con fuerza a tu buena fortuna y arriésgate. Se acostumbrarán a ti’.

Así que, experimenta, fracasa, comienza de nuevo, pero, por encima de todo, ¡baila, nunca dejes de bailar!”.

Mensaje DID 2014_traducción Arantxa Azurmendi

2014´ko Dantzaren Nazioarteko Eguneko Mezua_itzulpena Oier Araolaza

IDD_Merzouki_2014_en

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Mensaje del Día Internacional de la Danza 2013

Lin Hwai-Min, autor del Mensaje DID 2013El coreógrafo taiwanés Lin Hwai-Min ha sido el encargado de escribir el manifiesto del este año

Lin Hwai-Min (Taiwan, 1947), director de la compañía Cloud Gate Dance Theatre, ha sido el responsable de la escritura del mensaje oficial del Día Internacional de la Danza 2013, que reza así:

El Gran Prefacio del “Libro de las Canciones”, una antología de poemas chinos que datan del siglo X al siglo VII a.C.,señala:

‘Las emociones se remueven y adoptan la forma de palabras.

Si las palabras no bastan, hablamos en suspiros.

Si los suspiros no bastan, las cantamos.

Si el canto no basta, inconscientemente

Bailan nuestras manos y marcan el compás nuestros pies’.

La danza es una poderosa expresión. Habla a la tierra y al cielo. Habla de nuestra alegría, nuestro miedo, nuestros deseos. La danza habla de lo intangible y, aun así, revela el estado de lamente de las personas, y de su temperamento y carácter.

Como en muchas culturas del mundo, los nativos de Taiwan bailan en círculo. Sus antepasados creían que los demonios quedaban fuera de éste. Con las manos entrelazadas, se transmiten calor mutuamente y se mueven en una pulsión común. La danza reúne a la gente.

Y la danza se produce en el filo dela inexistencia. Los movimientos desaparecen en cuanto se producen. La danza sólo existe en el instante. Es única. Es una metáfora de la vida misma.

En esta era digital, las imágenes de los movimientos adoptan millones de formas. Son fascinantes. Pero nunca podrán remplazar a la danza porque las imágenes no respiran. La danza es una celebración de  la vida.

Vamos, apaga la televisión,desconecta el ordenador y ven a bailar. Exprésate a través de este instrumento elevado y divino que es nuestro cuerpo. Ven a bailar y reúnete con otros en una pulsante oleada. Atrapa ese precioso y pasajero instante. Ven a celebrar la vida por medio de la danza”.

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Mensaje del Día Internacional de la Danza 2012

Sidi Larbi CherkaouiEl coreógrafo belga Sidi Larbi Cherkaoui ha sido el encargado de escribir el manifiesto de este año

La celebración del Día Internacional de la Danza (DID) cumple 30 años y el Consejo Internacional de la Danza (CID-Unesco) ha encargado a Sidi Larbi Cherkaoui (Amberes, 1976) la redacción el mensajes del DID, que reza así:

“Celebremos la interminable coreografía de la vida…          

A lo largo del tiempo, a través de los años, lo que permanece es, ante todo, el arte. Aquello que el ser humano deja a sus herederos parece ser, al fin y al cabo, arte, bien sea en forma de edificios, libros, pintura o música. O movimiento o danza. En este sentido, pienso en la danza como en la lección de historia más actual y más actualizada que existe, ya que está en constante relación con su pasado más reciente y sólo puede ocurrir en el presente.

De alguna manera, la danza no reconoce fronteras del mismo modo en que lo hacen otras artes, incluso cuando ciertos estilos tratan de limitarse a sí mismos o de trabajar dentro de un marco. El movimiento de la vida, su coreografía y su necesidad de cambio constante entran en acción rápidamente permitiendo que ciertos estilos se mezclen entre sí. Todos engranan de forma natural y la danza se establece sólo en el espacio al que pertenece: el del presente siempre cambiante.

Creo que la danza es una de las formas de expresión más honestas que existen y por eso debemos apreciarla y conservarla porque, excepciones aparte, cuando la gente baila, tanto si es en una representación de ballet como en una batalla de hip hop, en un espectáculo contemporáneo underground o en la discoteca, rara vez hay falsedad o máscara en ello. Las personas se reflejan las unas a las otras constantemente, pero, al bailar, lo que más reflejan es quizás, ese momento de honestidad.

Al movernos como otras personas, al movernos con otras personas y al verles moverse, es como mejor podemos sentir sus emociones, pensar sus pensamientos y conectarnos con su energía. Es, quizás entonces, cuando mejor y más claramente podemos conocerles y entenderles.

Me gusta pensar en el espectáculo de danza como en una celebración de la co-existencia, como una forma de dar y crear espacio y tiempo para los demás y para nosotros mismos. Tendemos a olvidarlo, pero la belleza subyacente del espectáculo en vivo reside, principalmente, en la convergencia de una masa de personas, sentadas una al lado de la otra, compartiendo el mismo momento. No hay nada de privado en ello, un espectáculo es una experiencia extremadamente social. Todos nosotros reunidos por este ritual, que es nuestro vínculo con el espectáculo, nuestro vínculo con el mismísimo presente.

Y así, en este 2012, deseo a todo el mundo, mucha danza. No se trata de olvidar los problemas del año 2011, sino muy al contrario, de enfrentarnos a ellos de forma creativa, de bailar en torno a ellos para encontrar la manera de engranar con los demás, con el mundo y con la vida convirtiéndonos en parte de su interminable coreografía. Dancemos para encontrar la honestidad y transmitirla, para reflejarla y celebrarla”

 

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